Introducción
La presente obra persigue un objetivo esencial: brindar al abogado litigante y a los magistrados herramientas eminentemente prácticas que a su vez están englobadas dentro de la teoría del derecho de daños y del derecho de seguros. Así, lo útil, dinámico y práctico será el eje central de la obra y se evitarán, en la medida de lo posible, largas e innecesarias citas o disquisiciones doctrinarias.
La meta es que el abogado litigante pueda obtener el mayor provecho en cada reclamo contra las aseguradoras y los terceros, tanto en pos del cliente como de un mejor resultado remunerativo.
También me focalizaré en cuestiones objetivas de teoría aplicada que puedan ser utilizadas para comprender el real alcance de las discusiones doctrinarias y jurisprudenciales que se dan actualmente en la materia, para lo cual aportaré en cada caso concreto mi visión y fundamentos.
Asimismo, abordaré temáticas que suelen provocar no pocas dudas y zozobras al momento de recibir una consulta profesional por parte de un potencial cliente. ¿El siniestro y el incumplimiento son hechos por los cuales podemos reclamar con éxito? En ese caso, ¿quiénes pueden llegar a responder civilmente por el daño y de qué forma conviene entablar el reclamo? ¿Es necesario el impulso de la causa penal? ¿Cuál es el monto que debemos reclamar y el plazo razonable para conciliar? ¿Qué aseguradoras “pagan bien” a la hora de conciliar un reclamo y cuáles no? ¿Qué errores suelen cometer las aseguradoras y cuál es la mejor forma de obtener rédito de ellas? ¿Qué herramientas procesales tengo para ganar una vez iniciado el juicio?
Además de dar respuesta a estos interrogantes, entre muchos otros, explicaré la práctica de la demanda –con modelos de varios tipos de demandas y contestaciones– para evaluar distintas tácticas y estrategias al momento de iniciar un juicio por daños y perjuicios contra el tercero responsable y contra su aseguradora, sin perjuicio de otros tipos de acciones que puedan ejercerse. Ello, como se ha dicho, desde una faz eminentemente práctica y con consejos útiles basados en mi experiencia sobre el trabajo de las aseguradoras y los aspectos que suelen ponderar –y otros que deberían ponderar– los jueces en reclamos contra compañías de seguros.
Estoy convencido de que, como personas humanas que somos, en general no podemos “ser felices” e intentar tener razón, todo al mismo tiempo. Esta paradoja, casi un oxímoron, genera la principal dificultad para nuestro ejercicio liberal de la profesión de abogado: debemos demostrar y demostrarnos que tenemos razón, para así poder defender el interés de nuestro representado y el interés propio, todo lo cual muchas veces colisiona con nuestra propia salud. En el ejercicio de la magistratura esto se suele agravar, y hace que –sobre este punto– la mayor responsabilidad del funcionario se traduzca en mayores retos. Por todo esto, la pretensión de máxima de la presente obra es quizás más simple: facilitar la vida profesional del colega, pues aquí encontrará nada más –y nada menos– que una serie de herramientas útiles para poder llegar a los mejores resultados posibles en los reclamos por daños y perjuicios y evitar así errores u omisiones en el ejercicio diario de la profesión y el análisis jurisprudencial. Poder evitarlos tornará su trabajo profesional más simple y, sobre todo, más seguro.
