3. Opción por un proceso de conocimiento
El CPCCN otorga la posibilidad al actor, habilitado para instar un proceso de ejecución; de optar por uno de conocimiento:
Art. 521. – OPCION POR PROCESO DE CONOCIMIENTO. Si, en los casos en que por este Código, corresponde un proceso de ejecución, el actor optare por uno de conocimiento y hubiese oposición del demandado, el juez, atendiendo a las circunstancias del caso, resolverá cuál es la clase de proceso aplicable.
Pero si hubiera oposición del demandado, será el juez quien resuelva cual es el proceso aplicable.
Es decir, que si el actor inicia un proceso de conocimiento, -cuando podría instar un ejecutivo, ya que por ejemplo tiene un título que trae aparejada ejecución (art. 523)-, entonces el juez correrá traslado, por 5 días (art. 150) al demandado para que plantee o no su oposición. Si se opone lo hará de manera fundamentada. El juez resolverá: imprimiéndole la vía ejecutiva o corriendo traslado de la demanda, según haya resuelto respectivamente por el proceso ordinario o por el proceso ejecutivo.
La potestad de optar por un juicio de conocimiento en casos en que corresponde el proceso ejecutivo en razón del título que instrumenta el crédito reclamado es un derecho expresamente reconocido en el art. 521, pero en definitiva “es el juez quien, en caso de oposición, debe resolver, atendiendo a las circunstancias y sin recurso, cuál es la clase de proceso aplicable1”.
Por otra parte, es posible ordinarizar un ejecutivo en trámite antes de la traba de la litis, así lo dispuso la Cámara Comercial: “Es procedente convertir un proceso que venía siendo tramitado como juicio ejecutivo en un proceso ordinario toda vez que, si bien no se ignora que el cambio pretendido por el demandante afecta sustancialmente los términos de la pretensión inicial de preparación de la vía ejecutiva, tampoco se advierte un impedimento dirimente que obste a acceder a lo pedido en la medida que, al fundar su recurso, el accionante exterioriza que con los argumentos vertidos en la demanda es suficiente para proseguir este juicio como ordinario teniendo por consolidadas las actuaciones ya cumplidas. A eso se añade que la litis no se encuentra trabada, de modo que no se puede pensar que una modificación de la pretensión procesal importe en este estado una afectación del derecho de defensa en juicio de la parte demandada. Entonces, no se puede perder de vista que el Código Procesal autoriza la modificación de la demanda antes de la traba de la litis (art. 331) e, incluso, que la actora opte por el tipo de proceso ordinario cuando corresponde por la ley imprimir al trámite el carácter de ejecutivo (art. 521)2”.
