Palabras preliminares

En este libro analizamos la obligación alimentaria de los progenitores respecto de sus hijos conforme los postulados del Código Civil y Comercial de la Nación.

Comenzamos introduciéndonos en las distintas fuentes alimentarias conforme nuestra legislación actual, para luego pasar a describir los alimentos debidos a los hijos conforme a su edad.

Enseguida nos adentramos en la obligación alimentaria que les incumbe a ambos progenitores según su condición y fortuna.

Luego, nos abocamos al análisis de la extensión de la cuota alimentaria debida a los hijos por sus progenitores y los distintos rubos que la componen, como, asimismo, su forma de pago (en dinero o en especie).

Más tarde, veremos el reconocimiento de las tareas del cuidado personal del hijo, por parte del progenitor que convive con aquel, como forma de aporte alimentario, los alimentos que se pueden reclamar para el hijo no reconocido y para la madre embarazada, los alimentos en el cuidado personal compartido, el reclamo conjunto a los abuelos, la retroactividad de la sentencia que fija los alimentos, la falta de retención de la cuota alimentaria por parte del empleador, el incumplimiento del progenitor alimentante, los intereses aplicables a la deuda alimentaria, la obligación alimentaria que le compete al progenitor afín, la continuidad de la cuota alimentaria durante la suspensión y privación de la responsabilidad parental y los alimentos para el hijo que se encuentra en el exterior del país.

Posteriormente, daremos tratamiento a las particularidades de la obligación alimentaria para los hijos de entre 18 y 21 años, para los hijos de entre 21 y 25 años, para los hijos mayores de 25 años y para los hijos que sufren una discapacidad.

A continuación, abrevamos en algunas cuestiones procesales: la legitimación activa para demandar los alimentos de los hijos conforme a su edad, la competencia del juez o tribunal para tal reclamo, la participación de los niños, niñas y adolescentes en el proceso de alimentos y la fijación de alimentos provisorios.

Por último, analizamos la relación entre la obligación alimentaria que le compete a los progenitores y el régimen de comunicación paterno filial, como, asimismo, su relación con el cuidado personal del hijo.

A todo ello, se suma un completo apéndice de modelos de escritos de práctica forense y otro de síntesis jurisprudencial.

Con este tratamiento quisimos lograr un enfoque integral y práctico de la temática que se aborda en este libro.

Confiamos en haberlo logrado.

Dr. Claudio A. Belluscio